Sales minerales ¿Me estoy hidratando correctamente?

¿Te hidratas bien cuando entrenas? Guía práctica para saber cuánta agua y sales minerales necesitas, cómo calcular tu sudoración y evitar calambres y bajones.

Redacción CyC
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06/10/2025 | Actualizado: 06/10/2025 06/10/2025
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Sales minerales ¿Me estoy hidratando correctamente?
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Hidratarse no es solo beber agua. En esfuerzos de resistencia, lo que realmente mantiene el rendimiento es un equilibrio entre líquidos y sales minerales (electrolitos). Si te quedas corto, aparecen la fatiga temprana, los calambres y la pérdida de ritmo; si te pasas solo de agua, puedes diluir el sodio en sangre y sentirte peor. Esta guía te enseña a calcular lo que necesitas, elegir la bebida adecuada y ajustar tu plan en función del clima, la duración y tu sudoración.

Qué son las sales minerales y por qué no basta solo el agua

Las principales sales minerales implicadas en el ejercicio son sodio, potasio, magnesio y calcio. El sodio es la pieza clave: ayuda a retener el agua en el espacio extracelular, favorece la absorción intestinal de líquidos y mantiene la transmisión nerviosa y la función muscular. El potasio, magnesio y calcio también intervienen en la contracción muscular y la conducción nerviosa, pero las pérdidas por sudor se concentran sobre todo en sodio.

Beber solo agua cuando sudas mucho puede conducir a una dilución del sodio (hiponatremia), con síntomas como dolor de cabeza, náuseas, hinchazón de manos o bajo rendimiento. Por eso, en sesiones largas o con calor, conviene incluir sales en la bebida o en cápsulas.

Cómo estimar lo que necesitas: cálculo simple de sudoración

Un método práctico para conocer tu tasa de sudoración es pesarte antes y después de un entrenamiento de 60 minutos, a ritmo similar al de tus carreras objetivo:

  1. Pésate sin ropa justo antes de salir.
  2. Entrena 60 minutos, anotando cuánto bebes.
  3. Pésate al terminar, sécate bien antes.

La diferencia de peso en kg ≈ litros de sudor perdidos. Si pesaste 0,8 kg menos y bebiste 0,3 L, tu pérdida total fue 1,1 L/h. Con ese dato podrás ajustar la ingesta de líquido por hora y decidir cuánta sal añadir.

Cuánta agua y sodio por hora: guías prácticas

  • Agua por hora: en condiciones templadas, suele oscilar entre 400–800 ml/h. Con calor o alta sudoración, puede subir a 0,8–1,0 L/h, siempre que lo toleres.
  • Sodio por hora: como referencia general, 400–800 mg/h. Atletas muy salados (cercos blancos en ropa/gorra, piel salada) o con sudoración alta pueden requerir 800–1.000 mg/h.
  • Otros electrolitos: potasio, magnesio y calcio suelen cubrirse con la propia bebida o cápsulas de electrolitos equilibradas.

La clave es personalizar según clima, intensidad y tu tasa de sudoración. No hay una cifra única: empieza por la banda media y ajusta según sensaciones (sed, calambres, pesadez, hinchazón de manos, rendimiento).

Isotónica, hipotónica o cápsulas: qué elegir y cuándo

Bebida isotónica

Tiene una concentración de carbohidratos y sales similar a la de los fluidos corporales. Es útil cuando buscas hidratar y aportar energía a la vez. Recomendable en sesiones de más de 60–90 minutos o en competición. Si ya llevas geles o gominolas, valora una isotónica más suave para no saturar el estómago.

Bebida hipotónica

Tiene menor concentración de carbohidratos, por lo que se absorbe más rápido. Interesante en mucho calor o cuando priorizas la reposición de líquidos y sodio por encima de la energía. Puedes combinarla con geles o gominolas para llegar a tus gramos de carbohidratos por hora.

Cápsulas de sodio

Prácticas cuando prefieres beber agua o una bebida muy ligera, pero necesitas sumar sodio. Comprueba cuántos mg de sodio aporta cada cápsula; muchas rondan los 200–300 mg. Úsalas con agua y ajusta la pauta a tus pérdidas.

Señales de alerta: deshidratación e hiponatremia

Deshidratación

  • Sed intensa, boca seca, piel caliente y seca.
  • Descenso de ritmo inusual, mareo o dolor de cabeza.
  • Orina muy oscura y escasa horas después del esfuerzo.

Hiponatremia (exceso de agua con poco sodio)

  • Dolor de cabeza, náuseas, hinchazón de manos o abdomen.
  • Confusión, sensación de pesadez general pese a beber mucho.
  • En casos graves, vómitos o desorientación.

Ante signos de hiponatremia, reduce la ingesta de agua sola y prioriza sodio con sorbos controlados. Si los síntomas son intensos, detén el esfuerzo y busca asistencia.

Cómo integrar carbohidratos sin estropear la hidratación

Si tu objetivo energético es de 60–90 g de carbohidratos/h, repártelo entre bebida y sólidos/geles para no sobrecargar el estómago. Un esquema típico:

  • Bebida con 20–40 g de CHO por hora + cápsulas de sodio según necesidad.
  • Resto de carbohidratos con geles o gominolas, acompañados de agua.

Evita tomar a la vez gel muy concentrado y bebida rica en carbohidratos; alterna para mejorar la tolerancia. Ajusta el sodio total por hora independientemente de dónde venga (bebida o cápsulas).

Planes por deporte y duración

Running en asfalto

  • Hasta 60 min: agua si vas bien alimentado; con calor, bebida ligera con sales.
  • 60–90 min: 400–600 ml/h con sodio moderado; añade carbohidratos si hay tramos fuertes.
  • Media maratón y maratón: 500–800 ml/h con sodio; combina bebida y geles para llegar a 60–75 g CHO/h.

Trail running

  • Ritmo cambiante y calor en valle/solana: prioriza sodio y sorbos frecuentes.
  • Ultras: alterna bebida hipotónica + cápsulas de sodio con tomas de carbohidratos en subidas/llanos.

Ciclismo ruta y gravel

  • 2–3 h: 600–800 ml/h con sodio; pauta tomas antes de puertos.
  • 3–5 h: 0,7–1,0 L/h si lo toleras, 600–1.000 mg de sodio/h y 60–90 g CHO/h repartidos.

Frío, calor y humedad: cómo ajustar

  • Calor y humedad alta: sube el líquido por hora y eleva el sodio. Usa bebida más diluida o hipotónica si te cuesta tragar.
  • Frío: disminuye la sed, pero sigues perdiendo líquido; mantén tomas regulares y añade sodio si sudas con ropa térmica.
  • Altitud: vigila la respiración y la diuresis; pequeñas tomas frecuentes funcionan mejor.

Mitos y realidades sobre los calambres

Los calambres tienen múltiples causas: fatiga neuromuscular, deshidratación, déficit de sodio y factores individuales. Aun así, en esfuerzos largos y calurosos, aumentar sodio y mantener la hidratación reduce claramente la probabilidad de aparición. Entrena la ingesta en tus tiradas largas; la tolerancia intestinal también se entrena.

Checklist rápido para tu próxima carrera

  • Calcula tu tasa de sudoración en una salida de 60 min.
  • Define objetivo: ml/h de líquido y mg/h de sodio.
  • Elige bebida iso o hipo según calor y si tomarás geles.
  • Planifica puntos de toma (cada 10–15 min sorbos; cada 20–30 min carbohidratos).
  • Ten un plan B: cápsulas de sodio si refresca la bebida de carrera.

Preguntas frecuentes

¿Cómo sé si necesito más sodio?

Si el calor aprieta, notas cercos blancos en la ropa, la piel “salada” al tacto, hinchazón de manos o bajones pese a beber, probablemente debas aumentar el sodio por hora. Sube 200–300 mg/h y reevalúa.

¿Qué color de orina indica buena hidratación?

Amarillo claro. Muy oscura sugiere deshidratación; totalmente transparente durante horas puede indicar exceso de agua sin suficiente sodio.

¿Puedo usar solo cápsulas y agua?

Sí. Es una estrategia válida si no toleras bebidas con carbohidratos. Ajusta cápsulas para llegar a tu mg de sodio/h y usa geles/gominolas para alcanzar tus carbohidratos/h.

Ideas de producto para tu estrategia de hidratación

La hidratación eficaz es un hábito entrenable: mide, ajusta y registra sensaciones. Con un plan de líquidos y sales minerales adaptado a ti, tu ritmo se mantiene más estable y el final de las sesiones deja de ser una supervivencia.

Este contenido es informativo y no sustituye el consejo de un profesional de la salud. Si tienes condiciones médicas o tomas medicación, consulta con un especialista antes de cambiar tu pauta de hidratación.

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